By Imasolu
Fenómeno El Niño en Perú: ¿cómo se prepara el Estado ante los riesgos climáticos?
El fenómeno El Niño representa un desafío para la gestión pública en el Perú debido a sus posibles efectos sobre las viviendas, las vías de comunicación, los servicios esenciales y las actividades económicas. Frente a este escenario, la prevención, la planificación y la coordinación entre el Gobierno nacional, los gobiernos regionales y las municipalidades son fundamentales para reducir los riesgos y proteger a la población.
El 15 de octubre de 2026, el Gobierno informó sobre nuevas medidas de preparación frente al fenómeno, entre ellas intervenciones en puntos vulnerables, trabajos de limpieza de cauces y acciones para fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles emergencias. Estas medidas vuelven a poner en agenda la importancia de la gestión del riesgo de desastres y de la articulación entre las instituciones públicas.
¿Por qué el fenómeno El Niño representa un desafío para el Perú?
El fenómeno El Niño está relacionado con cambios en las condiciones del océano y la atmósfera que pueden modificar los patrones climáticos. En el Perú, sus efectos varían según la región y las características de cada territorio.
Entre los riesgos asociados se encuentran las lluvias intensas, las inundaciones, los huaicos y los movimientos en masa. Estos eventos pueden afectar carreteras, puentes, viviendas, centros de salud, instituciones educativas y redes de agua y saneamiento.
Por ello, prepararse ante El Niño no consiste únicamente en atender las emergencias cuando ocurren. También implica identificar zonas expuestas, mantener la infraestructura en condiciones adecuadas, organizar recursos y establecer mecanismos de alerta y evacuación.
El ENFEN realiza el seguimiento de las condiciones oceánicas y atmosféricas y publica información técnica para orientar las decisiones de las autoridades y la ciudadanía.
¿Qué responsabilidades tienen las autoridades frente a El Niño?
La gestión del riesgo de desastres requiere la participación de distintas instituciones, cada una dentro de sus competencias.
Gobierno nacional: los ministerios y las entidades competentes coordinan medidas sectoriales, asistencia técnica y recursos para la prevención y la respuesta. También deben articular acciones cuando una emergencia supera las capacidades de atención de los niveles subnacionales.
Gobiernos regionales: les corresponde incorporar la gestión del riesgo en sus planes, desarrollar acciones preventivas dentro de sus competencias y organizar la atención y rehabilitación de las zonas afectadas.
Municipalidades provinciales y distritales: cumplen un papel fundamental en la identificación de riesgos locales, la planificación territorial, la preparación comunitaria y la coordinación de medidas de prevención y respuesta en sus jurisdicciones.
Entidades técnico-científicas y de respuesta: organismos como el ENFEN, el SENAMHI, el CENEPRED y el INDECI aportan información especializada, evaluaciones de riesgo y capacidades de preparación o respuesta, según sus funciones.
La efectividad de estas acciones depende de que las instituciones trabajen de manera coordinada y de que las decisiones se basen en información actualizada sobre las condiciones de cada territorio.
¿Qué medidas de prevención se han anunciado en octubre de 2026?
De acuerdo con la información publicada por el diario oficial El Peruano el 15 de octubre, el Gobierno comunicó intervenciones para reducir riesgos en zonas vulnerables y reforzar la preparación frente a posibles emergencias.
Entre las acciones informadas se encuentran la limpieza y descolmatación de cauces, la instalación de infraestructura para mitigar el impacto de huaicos, la preparación de recursos logísticos y el despliegue de capacidades para atender a la población.
El reporte también señaló que se habían identificado 1.800 puntos de riesgo y priorizado 536 para intervenciones preventivas. Según lo informado por el Ejecutivo, los trabajos en estos puntos registraban un avance del 70 % a esa fecha.
Estas cifras corresponden a lo comunicado por el Gobierno y deben entenderse dentro de la fecha del reporte. Para evaluar el avance real de las medidas, resulta importante que la información se actualice y permita conocer qué intervenciones se han completado, cuáles continúan en ejecución y qué zonas requieren atención adicional.
¿Por qué es importante la coordinación entre los niveles de gobierno?
Los riesgos climáticos no se limitan a las fronteras administrativas. Una lluvia intensa puede afectar simultáneamente una cuenca, varias localidades y las principales vías que conectan una región con otra.
Por eso, la coordinación permite compartir información, organizar recursos, establecer prioridades y evitar que las instituciones actúen de manera aislada.
También es importante que existan responsabilidades claras, canales de comunicación entre los centros de operaciones de emergencia y protocolos para atender a la población. Cuando las entidades conocen sus funciones y trabajan con información común, resulta más sencillo organizar una respuesta oportuna.
La participación de empresas, organizaciones sociales y comunidades también puede contribuir a las acciones de preparación, siempre en coordinación con las autoridades competentes.
¿Cuáles son los principales retos de la gestión pública ante El Niño?
La preparación frente a un evento climático plantea desafíos que van más allá de los anuncios de medidas. Entre los aspectos que requieren seguimiento se encuentran:
Ejecución de intervenciones preventivas: completar oportunamente los trabajos en zonas identificadas como vulnerables.
Planificación presupuestaria: disponer de recursos y mecanismos financieros para las acciones de prevención, atención y rehabilitación.
Infraestructura y servicios esenciales: reducir la exposición de carreteras, puentes, establecimientos de salud, colegios y redes de saneamiento.
Coordinación institucional: establecer responsabilidades y mecanismos de colaboración entre los niveles de gobierno.
Información pública: comunicar alertas, avances y recomendaciones de manera clara, accesible y oportuna.
Preparación ciudadana: facilitar que las familias conozcan los riesgos de su localidad y sepan cómo actuar ante una emergencia.
El seguimiento de estos aspectos permite comprender la preparación del Estado desde una perspectiva institucional, sin limitar el análisis a las declaraciones o anuncios de una sola autoridad.
Prevención y continuidad de las políticas públicas
La gestión del riesgo de desastres requiere planificación de largo plazo. Las medidas preventivas, el mantenimiento de la infraestructura y la preparación de las comunidades necesitan continuidad, incluso cuando cambian las autoridades.
En ese sentido, el debate sobre la preparación ante El Niño se relaciona con la necesidad de sostener políticas públicas, fortalecer la capacidad institucional y establecer objetivos que puedan evaluarse a lo largo del tiempo.
Sobre la importancia de dar continuidad a las políticas públicas, IMASOLU también abordó el tema educativo en el artículo “La educación no debería cambiar su narrativa con cada gestión de gobierno”: Enzo Elguera en Cable Noticias (16/09/26), que recoge una reflexión sobre la necesidad de mantener una orientación de largo plazo en las decisiones del Estado.
Aunque se trata de sectores distintos, ambos temas permiten observar un desafío común: la planificación pública necesita objetivos claros, coordinación institucional y continuidad para producir resultados sostenibles.
¿Dónde consultar información oficial sobre el fenómeno El Niño?
La ciudadanía puede seguir las actualizaciones de los organismos competentes para conocer la evolución de las condiciones climáticas, los escenarios de riesgo y las recomendaciones de preparación.
Es importante consultar los comunicados técnicos y los avisos vigentes, ya que las condiciones pueden cambiar y las medidas necesarias varían según la zona del país.
La prevención es una responsabilidad compartida, pero la planificación, la coordinación y la respuesta institucional deben desarrollarse de acuerdo con las competencias de cada entidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el fenómeno El Niño y cómo puede afectar al Perú?
Es un fenómeno climático asociado a cambios en las condiciones del océano y la atmósfera. En el Perú puede modificar los patrones de lluvia y generar riesgos como inundaciones, huaicos y daños a la infraestructura, dependiendo de las condiciones regionales.
¿Qué autoridades son responsables de prevenir los efectos de El Niño?
Participan el Gobierno nacional, los gobiernos regionales y las municipalidades, junto con entidades técnico-científicas y organismos de respuesta. Cada institución interviene de acuerdo con sus competencias dentro del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
¿Qué función cumple el ENFEN?
El ENFEN monitorea las condiciones oceánicas y atmosféricas relacionadas con El Niño y publica evaluaciones y comunicados técnicos que ayudan a orientar las decisiones de las autoridades y la ciudadanía.
¿Qué función cumple el INDECI ante una emergencia climática?
El INDECI desarrolla funciones relacionadas con la preparación, la respuesta y la rehabilitación ante emergencias y desastres, además de brindar asistencia técnica y coordinar acciones dentro del sistema de gestión del riesgo.
¿Qué medidas pueden tomar las autoridades para reducir los riesgos de El Niño?
Pueden identificar zonas vulnerables, ejecutar intervenciones preventivas, mantener la infraestructura, fortalecer los sistemas de alerta, organizar recursos de emergencia y coordinar planes de evacuación y atención.
¿Dónde se puede consultar información actualizada sobre El Niño en Perú?
Se recomienda revisar los comunicados del ENFEN, los avisos meteorológicos del SENAMHI y las orientaciones del INDECI, además de la información difundida por las autoridades regionales y locales.