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Aprobación presidencial de Martín Vizcarra en Perú, en tiempos de Covid-19

Este análisis corresponde a la última encuesta realizada por Imasolu, entre los días 21 y 22 de marzo de 2020.

La actual coyuntura del coronavirus (COVID-19), sin lugar a duda ha cambiado la percepción mundial en todos los aspectos de las estructuras sociales y políticas, afectando las políticas públicas y hasta los derechos humanos fundamentales, ante medidas constitucionales y Estados de excepción. Sin embargo, en todo el mundo, las medidas han sido tomadas bajo diferentes criterios y ante un número diferente de esperar a las cifras afectadas, lo que ha influido en la popularidad de los mandatarios de gobierno. Existen muchos elementos para ser calificados, como el grado de popularidad que tenían antes de la crisis y el cómo tomaron las medidas de contingencia, incluso lo gradual de las mismas.

El Perú, el presidente de la República Martín Vizcarra, gozaba de una aceptación popular bastante más arriba que mucho de sus pares latinoamericanos y, para la mayoría de peruanos, según el presente estudio de investigación de opinión pública de Imasolu, en el ámbito Nacional Urbano, ha calificado de muy positivas las medidas tomadas por el mandatario.

También consultamos por la aprobación del Presidente de la República, en función a dos valores distintos:

1.- Su aprobación de gestión a nivel de gobierno y su aprobación de nivel de gestión de la crisis del coronavirus, pues en Imasolu, consideramos que son dos valores que deben ser medidos, porque ante la percepción de la población como la toma de medidas necesarias ante una situación de crisis mundial, comparando con la información de otros piases que están tomando las medidas rigurosas con mayor cantidad de infectados, así como como la percepción respecto de los casos de China y Europa, se llega a considerar que en comparación a otros países, Perú ha sido un país que reaccionó bastante rápido.

2.- La aprobación en términos generales de gestión pública, hacen que haya una diferenciación que no es igual al pico que tiene su popularidad ante la administración de la crisis, en donde influyen otros factores; por lo que, al pasar la crisis, descenderá para volver a su cauce normal, dependiendo de las políticas públicas, el estado país y la forma de política y comunicación que aplique el presidente y su gobierno. Por lo que sería un error considerar que su pico de popularidad alta en situaciones normales debe ser comparado a la del actual mes de marzo o todo el periodo de crisis, de mantenerse alta. De igual forma ocurrió con la popularidad presidencial después del cierre del Parlamento y la votación del referéndum, pues ante una crisis y una determinada estrategia política y comunicativa, tuvo un pico máximo, alrededor del 80% y actualmente a nivel de crisis alrededor del 90% y términos de gestión disminuye unos puntos porcentuales más, pero que sin duda es influenciada por su administración de la crisis.

Los problemas y errores logísticos de sanidad, no son tomados en consideración por la población atribuidos a la figura presidencial, puesto que al estar hiperinformados y tener visible los números casos de fallas del sistema sanitario de los demás países, donde se pagan mayor cantidad de impuestos, así como una mayor inversión en sanidad; y sin embargo, ha colapsado, en gran medida por no haber tomado desde el gobierno las medidas restrictivas obligatorias a sus ciudadanos, por ello el valor a la decisión es tomado con mayor consideración que cualquier otro problema que pueda atravesar la actual crisis sanitaria, influenciando una estrategia de comunicaciones oportuna y exitosa, pues el tono del mandatario al momento de dirigirse al país cumple varios roles: diagnóstico real y estadístico, solución a los problemas diarios que se plantea la población, así como información técnica complementado con sus ministros y especialistas en cada situación, pues la responsabilidad de dar datos y medidas necesarias, son imprescindibles en toda crisis, sumadas al tono paternalista de llamar la atención a la población que incumple de un modo serio y rígido, para luego finalizar con recomendaciones, similares a un tono de comunicación con la que un padre le hablase a su hijo, hacen de esta, una buena estrategia comunicativa.

Finalmente, el estudio analiza las preferencias de consumo de tiempo de los ciudadanos, la cual mide una variedad de actividades que realiza la población en estos tiempos de la llamada cuarentena, teniendo mayor demanda por actividades que no se suelen realizar en temporadas normales, como el contacto familiar y juegos o entretenimiento diferenciado.

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